Si tuvieras que elegir un solo activo para tu rutina, la niacinamida (vitamina B3) sería una de las respuestas más inteligentes. Es estable, tolerable para casi todos los tipos de piel, y tiene un rango de acción tan amplio que cuesta encontrarle un defecto.
¿Qué hace la niacinamida?
- Reduce la producción de sebo (ideal para piel grasa)
- Mejora la apariencia de poros dilatados
- Atenúa manchas inhibiendo la transferencia de melanina
- Fortalece la barrera cutánea estimulando la producción de ceramidas
- Tiene acción antiinflamatoria — ayuda con rojeces y acné leve
¿Qué concentración usar?
Entre 2% y 5% es el rango más estudiado y efectivo. Las fórmulas al 10% son populares, pero no hay evidencia de que sean mejores — y en pieles sensibles pueden causar enrojecimiento o sensación de hormigueo.
La niacinamida se puede usar de día y de noche. Es compatible con casi todos los activos, incluyendo retinol, vitamina C y ácidos exfoliantes. Es, literalmente, el activo que se lleva bien con todos.
Mitos que hay que dejar de repetir
"No se puede usar con vitamina C" es un mito que se basa en un estudio de los años 60 con condiciones que no existen en cosmética moderna. Las fórmulas actuales están estabilizadas. Podés usar niacinamida y vitamina C sin ningún problema.