Este complejo patentado combina extracto de raíz de Iris florentina con sulfato de zinc y retinil palmitato. Apunta a piel grasa con signos de edad, un perfil que suele quedar mal cubierto: los productos antiage tienden a ser ricos y los de piel grasa tienden a ser solo seborreguladores.
Sus tres componentes
- Extracto de raíz de iris: aporta isoflavonas e irisolona, con actividad antiinflamatoria y antioxidante. Se le atribuye también un aporte seborregulador.
- Sulfato de zinc: regula la producción de sebo, por la misma vía que el resto de las sales de zinc —inhibición de la 5-alfa-reductasa.
- Retinil palmitato: un éster de vitamina A.
Sobre el retinil palmitato
Acá está lo que conviene saber. El retinil palmitato es el más débil de los retinoides cosméticos. Necesita tres pasos de conversión para llegar a ácido retinoico —palmitato → retinol → retinaldehído → ácido retinoico— y cada paso pierde eficiencia.
En la práctica su actividad retinoide es marginal comparada con la del retinol a igual concentración, y bastante menor aún frente al retinal o al granactive retinoid.
Está en muchas fórmulas porque es estable y barato, y porque permite decir "con vitamina A" en la etiqueta. No es un engaño, pero conviene no comprarlo esperando resultados de retinol.
Un detalle del INCI
El complejo trae alcohol en su composición. En la concentración de uso no suele ser un problema, pero si tu piel es reactiva o tenés la barrera comprometida, vale mirarlo.
Qué esperar
Aporte seborregulador y antiinflamatorio razonable, actividad retinoide baja. Si buscás el efecto de un retinoide, conviene ir a uno directo.
Con qué se combina